BUENOS AIRES - Morón: escandaloso final de la dictadura de Tagliaferro en el Concejo Deliberante

MORON / POLITICA - El jueves debió realizarse la última sesión ordinaria en el Concejo Deliberante de Morón, pero ante la ilegalidad de Juntos por el Cambio de sentar un concejal trucho en la banca, la oposición se retiró del recinto y no hubo quórum para sesionar.


El cuerpo debía tratar la sesión preparatoria a la ordenanza fiscal e impositiva 2020 y la derogación de aquella por la cual Ramiro Tagliaferro retiró el busto de Néstor Kirchner de la plaza General San Martín. 

Recordamos que antes de aprobar la ordenanza para retirar el busto debería haberse realizado una audiencia pública de acuerdo a la legislación vigente.

La millonaria deuda que deja Tagliaferro la pagarán los vecinos de Morón https://www.agencianova.com/nota.asp?n=2019_11_25&id=80521&id_tiponota=30 
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Tagliaferro y el bloque de Cambiemos violaron la normativa lo que originó que Unidad Ciudadana presentara un recurso a la jueza Mónica Luján López que ordenó restituirlo y aplicó una multa por cada día de atraso. 

La orden no fue acatada, los reclamos originaron una nueva presentación ante la justicia federal de San Martín que hasta la fecha y, sin ninguna explicación, no emitió dictamen.

Antes del inicio de las deliberaciones el sector ocupado por los oficialistas tenía once ediles, o sea, uno más de los que les corresponde en la actualidad. 


El trucho era el titular de PAMI Morón, Rodolfo Bentaverri, concejal electo en 2015 en uso de licencia y cuyo lugar en el legislativo local es ocupado por Alejandra Liquitay.

Ante la irregularidad los opositores pidieron explicaciones a la presidente del cuerpo Analía Zappulla. Liquitay pedía el libro de asistencia para registrar su presencia y Zappulla decía que Bentaverri era el titular, que ya había firmado, mientras los opositores le exigían que previo a su reincorporación el cuerpo debía ser notificado de la solicitud de reingreso, renunciar a la dieta al mantener su cargo en PAMI de acuerdo a lo determinado en la ley orgánica de las municipalidades y, luego de aprobada la solicitud, poder relevar a la suplente Liquitay.

Ante la negativa de Juntos por el Cambio los opositores acordaron retirarse del recinto ante la estéril discusión. Un hecho que no pasó desapercibido fue cuando Zappulla, con lapicera en mano, tocó la espalda de la concejal Romina Fusco que dialogaba con Hernán Sabbatella y le dijo: 

"Vos presentá la renuncia". ¿Por qué Zappulla reaccionó de esa manera? Circuló la versión que Fusco podría estar negociando un cargo y como contrapartida, ¿apoyaría a quienes cuestionaban a Bentaverri? Parece difícil, aunque sería interesante conocer la verdad.


La exigencia de la oposición era lógica y legal, Bentaverri con posterioridad a su jura en 2015 solicitó permiso para cumplir funciones en el PAMI, los legisladores en aquella oportunidad aprobaron su pedido, en consecuencia, su reingreso debía ser solicitarlo por medio de un acto administrativo.

La conducta y consideraciones vertidas por Zappulla carecen de valores éticos, jurídicos y violan la legislación vigente. Por ello las críticas de sus pares Hernán Sabbatella, Jorge Laviuzza y Sandra Yametti a diferentes medios con posterioridad a la frustrada sesión, fueron coincidentes.

La falta de respeto a las leyes, instituciones y a los valores democráticos por parte de los funcionarios y legisladores son ataques directos a los ciudadanos y a la consolidación de la República dentro de los parámetros que imponen la verdad y la justicia.

Ante la negativa de Liquitay quisieron imponer la ilegalidad

La presencia ilegal y arbitraria de Rodolfo Bentaverri fue para evitar que la oposición pudiera lograr el tratamiento sobre tablas de la derogación de la ordenanza que ilegalmente aprobó 

Juntos por el Cambio y que permitió a Tagliaferro retirar el busto de Kirchner. Asimismo, la maniobra era para impedir que Liquitay acompañara la iniciativa opositora, o sea, votara en disidencia con el resto de sus pares oficialistas.

Para Tagliaferro la libertad de conciencia no existe, concejales y funcionarios deben obedecer sus órdenes si quieren obtener beneficios personales que pagan los vecinos.

Tagliaferro perdió la mayoría y las migraciones continúan

El primer día de octubre del corriente año, Nicolás Canario Soto abandonó el bloque de Juntos por el Cambio, oportunidad en la que mencionó graves actos de corrupción de la gestión de Tagliaferro e informó de la creación de un monobloque. 

El 22 del mismo mes lo siguió Vanesa Sosa y las versiones que circulan son que Alejandra Liquitay tomará la misma decisión en los próximos días.

Importante es destacar que a partir del 10 de diciembre el bloque de Juntos por el Cambio contará con nueve concejales en lugar de doce, o sea, las renuncias de Canario Soto, Sosa y Liquitay al crear sus monobloques también podría ayudar para que el Frente de Todos tuviera los dos tercios durante las sesiones, en particular para aprobar expedientes que lo requieran en determinadas circunstancias.

Es evidente que la autocracia, sometimiento, irregularidades y corrupción denunciadas de la actual administración son factores que impulsan estas decisiones. 

Quienes dejaron y dejarán de ser aliados de Tagliaferro emprenden la retirada para no estar involucrados en futuras investigaciones a partir de la asunción de Lucas Ghi como jefe comunal.

A rey muerto, rey puesto...

Varias personas de nuestra más absoluta confianza nos comentaron que el concejal Rolando Moretto (UCR), suplente en ejercicio por licencia de la titular Judith Windecker, les dijo: "Esto así no va más, estoy pensando en tener un bloque propio".

Hay un viejo refrán que dice: "Cuando el barco se hunde la mayoría trata de salvarse, nadie quiere morir ahogado". 

De tomar esta decisión puede que la misma no sea inmediata, con seguridad esperará lo que resuelvan las autoridades del Comité de la UCR de la provincia de Buenos Aires con referencia al frente electoral que integra con el macrismo, o según se tejan las alianzas para la interna partidaria del 2020.

Moretto forma parte de la trilogía que a partir de 2012 ocupó los cargos directivos más importantes del partido en Morón. Junto con sus socios políticos lograron beneficios personales, obedecieron todas las medidas que ordenó y tomó 

Tagliaferro sin pedir explicaciones, incluso las que violaban decretos, leyes, resoluciones y ordenanzas. Ese comportamiento los premió con nombramientos de familiares, amigos y aliados en la planta de personal, prerrogativas horarias y de asistencia a los lugares de trabajo entre muchas otras ventajas.

En 2014 Moretto se opuso que fuera vicepresidente partidario un afiliado que ocupó diferentes cargos en el orden interno, en la función pública y que, como operador, acercó a quien desde 1999 y hasta 2002 ocupó la Presidencia del Concejo Deliberante. 

No mencionó argumentos para el rechazo, fue solo una maniobra que tuvo como objetivo designar a una amiga suya proveniente de otro distrito que no tenía militancia ni trayectoria en Morón que la avalara. Además, Tagliaferro la nombró en el Ejecutivo.

Cuando en 2016 Eduardo Espinosa Guerci renunció como Subsecretario de Tributos Municipales porque un referente de Tagliaferro le pidió que a un determinado conocido le liquidara un importe menor al que debía pagar, Moretto le solicitó a un reconocido periodista difundir el hecho pero que omitiera decir que Guerci se lo informó.

En abril 2017 la trilogía incumple lo acordado con otro sector para las internas de 2016 por la distribución de cargos, en un plenario perdieron la votación, se retiraron del local de la UCR y el partido quedó acéfalo. 

Los perjudicados reclamaron ante las autoridades provinciales quienes no se expidieron porque su postura siempre apoyó al mencionado trío.

Rolando Moretto en 2007 se retiró de la UCR para sumarse al GEN fundado por Margarita Stolbizer; en 2009 encabezó la lista de concejales de la CC-ARI de Morón no logrando ser electo; en 2010 regresó al radicalismo, participó en elecciones internas y generales no logrando ocupar espacios que lo potenciaran, pero junto con Espinosa Guerci y Carlos Legorburu comenzó una campaña hasta alcanzar la conducción partidaria en 2014. 

A partir de ese momento se contactaron con diferentes dirigentes provinciales para crecer en busca de objetivos mayores.

En 2013 "Cachi" Gutiérrez, ex intendente de Pergamino, asume como diputado nacional y Moretto es nombrado colaborador. La humildad y simpatía que transmite oculta el verdadero objetivo, aparecer como figura central en las reuniones donde una de sus debilidades son las fotos en primer plano y explayarse en sus discursos.

Lo descripto es parte de las picardías que nos comentan los afiliados radicales y que lo sufren junto con la comunidad. La UCR perdió presencia y respeto ante la opinión pública porque los principios, doctrina y ética que transmitieron dirigentes como Norberto García Silva, Isaac Kaufman, Marcos Di Caprio y "Titi" Martínez, entre muchos otros, son ejemplos y conductas de la vocación política al servicio de los ciudadanos.

La decadencia de la UCR en el distrito se refleja con claridad en la inexistente vida partidaria y la disminución de afiliados que sufragan en las internas: 1) Padrón 10.880; 2) Votantes en el 2003 alrededor 5.500 personas; 3) En 2016 votaron 780; 4) En 2018 votaron 568. Desde el seno de la UCR no convocan a reuniones informativas, debates, charlas, plenarios o presentación de proyectos, etc.

"Es difícil ser radical, pero vale la pena serlo"

En 2007 ante la pregunta de un periodista de televisión Raúl Alfonsín manifestó: "Si Argentina va hacia la derecha tendremos que acostumbrarnos a perder elecciones. Nuestro límite es el PRO, es Macri".

Conclusión: Arturo Illia y Alfonsín se fueron del gobierno sin denuncias por corrupción, podían caminar tranquilos por la calle. 

En Morón los intendentes radicales tampoco fueron denunciados por corrupción, por ello no existe justificación alguna por la que la dirigencia actual haya defendido y trabajado por la frustrada reelección de Tagliaferro, sobre quien recaen graves y múltiples irregularidades.

Hay mujeres que también insultan y amenazan a periodistas

En primer lugar, pido disculpas a los lectores y colegas por expresarme en primera persona, pero creo que corresponde porque las agresiones y malos momentos que soporté en octubre último ameritan que así lo informe.

Muchos se preguntarán por qué no lo denuncié de inmediato. En primer lugar porque no quise que tuvieran problemas en sus trabajos quienes presenciaron lo ocurrido y se ofrecieron a salir de testigos, además porque la enfermedad de un familiar muy cercano me tiene muy preocupado y por creer que la agresora reflexionaría disculpándose.

Eran las 15.30 horas del 17 de octubre cuando me encontraba en el hall del Honorable Concejo de Morón y apareció la señora Rosa Delia Orsomarso quien al verme se dirigió en forma amenazante al lugar donde estaba mientras gritaba: "Conmigo no te metas, te voy a cagar a trompadas". 

Le pregunté qué le pasaba, qué le había molestado de mi persona, qué motivo tenía para actuar e increparme de esa forma. 

Sus respuestas eran más gritos, ademanes amenazantes y seguir acercándose mientras yo retrocedía. Ante tremendo escándalo se acercó una empleada que trató de tranquilizarla y después de algunos minutos la agresora se retiró a la vez que repetía: "Tené ciudado que te voy a cagar a trompadas...".

El 23 del mismo mes y alrededor de la misma hora que lo narrado antes estaba por tomar el ascensor en el tercer piso del Concejo Deliberante para retirarme cuando apareció de nuevo Orsomarso. Los insultos y amenazas superaron el agravio anterior: "Te voy a cagar a trompadas, conmigo no te metas, te voy a tirar por la escalera, te voy a matar".

Ante los gritos y el nuevo escándalo que provocó Orsomarso se acercaron dos colaboradores de un bloque político, presenciaron lo ocurrido y me pidieron que subiera al ascensor para retirarme. Las personas que vivieron esta nueva provocación también se ofrecieron como testigos.

En ninguna de las notas que escribí mencioné a la señora Orsomarso, aparentemente, le molestó que ella apareciera en la foto publicada el primer día hábil de octubre donde se informó que "los radicales de Morón apoyaron a Tagliaferro".


Dejo constancia de lo sucedido y denunciaré a Orsomarso ante la justicia en caso de que reitere una nueva agresión.

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