NACIONAL - No quería que me penetrara, pero lo hacía igual": el crudo relato de la denunciante de Alperovich

POLITICA - El ambiente político sigue convulsionado a raíz de la denuncia que involucra al senador nacional y ex gobernador de la provincia de Tucumán, José Alperovich, quien el 22 de noviembre pasado quedó expuesto en los Tribunales penales de dicha provincia y en la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM) en Buenos Aires, luego de que una sobrina suya lo acusara de abuso sexual: "Al monstruo hay que ponerle nombre y apellido", sostuvo en su descargo.


Se trata de una joven de 29 años quien fue asistente personal del funcionario desde 2017 y que incluso trabajó con él durante su campaña a gobernador tucumano, en la que salió derrotado.

Recientemente, salió a la luz una carta abierta de la denunciante, donde relata sus terribles padecimientos. “Estoy segura que ninguna persona que haya sufrido violencia sexual quisiera estar en este lugar, desnudando la intimidad más dolorosa de su vida.

Pero nos obligan a encontrar en esta manera la posibilidad de ser escuchadas. Ya no nos callamos más, pero tampoco queremos hablar por lo bajo de lo que nos pasa, de lo que sentimos, de lo que nos hicieron y de cómo hacemos para volver a la vida después de que hechos tan traumáticos nos la cambiaron para siempre”.

El texto agrega: “No escribo para convencer a nadie de nada. Estoy aquí contra la opresión del silencio y por la necesidad de recuperar mi vida, de sanar llamando a las cosas como son, sin suavizarlas ni teñirlas, poniéndole al monstruo nombre y apellido. Cuando no le ponés nombre, no existe”.

José Jorge Alperovich violentó, violó y abusó de una joven de 29 años por casi dos años. Una parte de la carta del horror.

"No quería que me besara. Lo hacía igual. No quería que me manoseara. Lo hacía igual. No quería que me penetrara. Lo hacía igual".
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“El mío se llama José Jorge Alperovich, mi tío segundo y jefe, por quien fui violentada sexual, física y psicológicamente desde diciembre del 2017 hasta mayo de 2019. Durante un año y medio sufrí violaciones a mi integridad física y sexual.

El avasallamiento fue demoledor. Tanto que ni siquiera pude ponerlo en palabras. Él oscilaba libre y cómodamente en los tres escenarios ante los que me posicionaba: el familiar, el laboral y el del horror de la intimidad que me forzaba a vivir con él”, describe la joven.

Y brinda detalles del horror: “No quería que me besara. Lo hacía igual. No quería que me manoseara. Lo hacía igual. No quería que me penetrara.

Lo hacía igual. Inmovilizada y paralizada, mirando las habitaciones, esperando que todo termine, que el tiempo corra”.

Y aunque mantenía esperanzas, la denunciante afirmó que “su fijación no cesaba, durante mucho tiempo quiso más y más seguido, con más ganas, con más fuerza, con más violencia por mi resistencia”.

“Durante todo ese tiempo no tuve ni un respiro. Trabajé sin parar, sin vacaciones, sin feriados. Solo me liberaba cuando él viajaba. Pero cuando regresaba, volvía también la pesadilla.

Hasta que se detuvo, hasta que las situaciones en las que el disponía quedarse solo conmigo para tocarme y penetrarme se volvieron situaciones ya de violencia y maltrato público, delante de personas.



Pero ya no más por dentro, ya no más al hueso, ya no más solos”, agrega el texto, donde asegura: “Quedé atrapada y atravesada para siempre”.

Con respecto a sus intenciones, la joven aclara: “Solo quiero justicia. Recuperar mi vida. Tengo 29 años, soy libre, soy joven. Quiero volver a empezar poniendo cada cosa en su lugar.

Responsabilidad de acciones, consecuencias para quien corresponde. Hasta ahora, solo las cargo yo. Sacarme esta mochila que ya no puedo sostener más y entregársela a su dueño”.

En cuanto a las especulaciones que hablan de una acción para perjudicar a Alperovich, aclara: “No miento, no busco fama. Nadie quiere hacerse famosa por contar el horror que vivió.

No quiero dinero ni hay un trasfondo político detrás de mi denuncia. Soy mucho más que todo eso que se pueda especular.

Esto es por mí. El motivo más importante de mi vida es mi renacimiento, mi sanación y la búsqueda de justicia”.

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