INTERNACIONAL - ¿Debe Latinoamérica sancionar o romper relaciones con Cuba?

POLITICA - Entendemos por diplomacia aquella actividad cuyo objetivo es representar y velar por los intereses de una nación con relación a otra o con relación a un organismo internacional.


Según la RAE, la diplomacia es la ciencia o conocimiento de los intereses y relaciones de unas naciones con otras.

También comprendemos que esta profesión cumple un papel preponderante cuando dos o varios Estados están en conflicto, específicamente cuando sus gobiernos y sus culturas son diferentes entre sí.

Tener relaciones diplomáticas entre gobiernos dictatoriales (o totalitarios) y democráticos es posible siempre y cuando exista respeto entre los Estados; sin embargo, cuando la interferencia de un Estado es dañina para el otro o no encuentra ningún beneficio, las relaciones deberían suspenderse. El caso de Cuba podría ser un ejemplo.

Durante más de 60 años Cuba ha sido “consentida” por la mayoría de los gobiernos de países latinoamericanos.

Desde nuestro país pudimos darnos cuenta cómo en los inicios de los sesenta del siglo pasado se violaron los derechos humanos en la Isla, desde que los hermanos Castro llegaron al poder.

Con excepción de los Estado Unidos, poco se hizo por los cubanos en general que padecieron todo tipo de injusticias.

Algunos países rompieron relaciones temporalmente, pero luego los políticos de “diferentes frentes socialistas” volvían a establecerlas, especialmente los vestidos de socialdemócratas que siempre quisieron tomarse la foto con el barbudo de Fidel, a quién le guiñaron el ojo, lo adularon y lo alcahuetearon.

La Cuba de los hermanos Castro han sido un foco de desestabilización en toda la región, los intentos de introducir la guerrilla se dieron en diferentes frentes y fechas, el mejor ejemplo fue el respaldo cubano a la guerrilla colombiana, guerrilla que se mantuvo con el narcotráfico y el respaldo directo cubano que los acogía y llevaba a cabo todo tipo de negocios con ellos.

Luego de la caída de la URSS, a Fidel Castro se le ocurrió continuar con su idea imperialista, quería dirigir toda Latinoamérica, y esta vez, lo haría a través de las elecciones, se fue a Brasil y junto con Luiz Inácio Lula da Silva formaron el famoso Foro de Sau Paulo donde se delinearon todas las estrategias y objetivos para controlar toda la región y convertir a Latinoamérica en hormiguero rojo.

Una de estas estrategias era primero firmar acuerdos con los diferentes gobiernos en educación y salud, de esta manera entraban a los países disfrazados de ovejitas y con ciudadanos de estos países afines a sus propósitos iban introduciendo en los ministerios sus objetivos, la organización de grupos subversivos es uno de sus objetivos.

Cuando Chávez llegó al poder, este se fue a Cuba y enseguida a Brasil, Castro y Lula se frotaron las manos, Chávez financiaría al Foro de Sau Paulo en toda Latinoamérica.

Los cubanos empezaron a entrar a Venezuela por miles con la inteligencia disfrazada con médicos y enfermeras, lo mismo hicieron en el Brasil de Lula, en la Argentina de los Kirchner, en la Nicaragua de Ortega, así como en el Ecuador de Correa y por supuesto en la Bolivia de Morales, sin olvidarnos de los países centroamericanos y del Caribe, y lo peor es que lo continúan haciendo en colaboración con traidores a la patria de diferentes países del área.

La nueva ola de una región más a la derecha y democrática y el desplome de Venezuela, el país que los patrocinaba alertó a los imperialistas rojos, sin embargo, se sabe que con el dinero del narcotráfico procedente del narco gobierno venezolano todavía pueden cumplir ciertos objetivos que fueron bien diseñados, uno de ellos era el cómo llevar a cabo una campaña de desestabilización en toda la región, tal y como lo estamos viendo desde hace algunos meses.

Por todo lo anterior, pensamos que el gobierno cubano debería ser sancionado de alguna manera, aquí proponemos que los países democráticos rompan los acuerdos alcanzados en materia de educación y salud, y le exijan al gobierno cubano el retiro de todos los cubanos enviados por su gobierno a nuestra región.

De no cumplir lo exigido, los gobiernos deberían romper relaciones diplomáticas con Cuba por un período no menor a 10 años.

Quizás con estas medidas se logre contener toda esta inestabilidad que algunos cubanos junto con otros venezolanos han generado en toda el área del hemisferio sur americano.

Carlos Vilchez Navamuel

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