INTERNACIONAL - Maduro quiere que el kirchnerismo no reconozca a Guaidó

VENEZUELA - Si hay un tema capaz de complicarle la estrategia electoral al Frente de Todos, éste es Venezuela. Diosdado Cabello, número 2 en el poder, salió a recordarle a Alberto Fernández que sus votos -o la mayor parte de ellos- no se los debe a su carisma sino al apoyo de Cristina Kirchner.


El Frente de Todos mantiene, a todo esto, un silencio total sobre la crítica situación del gobierno bolivariano. Actualmente están por reiniciarse en Barbados las negociaciones entre el régimen de Nicolás Maduro y el presidente interino Juan Guaidó, con la participación del gobierno de Noruega como mediador.

Pero en el medio de esto, Donald Trump dispuso un congelamiento de los activos venezolanos en los EEUU que tiene distintos matices. Si el diálogo con los noruegos se estanca o directamente no continúa, ésta sería la señal de un recrudecimiento de la crisis entre la oposición y el oficialismo.

Se dice que durante la anteúltima visita de Cristina Kirchner a Cuba para visitar a su hija Florencia, ella se habría reunido en secreto con Maduro para acordar como funcionaria la transición en el caso de ganar el kirchnerismo la primera vuelta. Pero este escenario se adelanta ahora por la abrumadora victoria obtenida en las PASO.

Sin salida

De todos los temas, hay uno básico que preocupa y mucho al equipo de Maduro. Éste es que el kirchnerismo anuncie que dejará sin efecto el reconocimiento de Guaidó como presidente interino de Venezuela realizada por Macri en enero pasado.

Un gesto así sería de gran valor para Maduro, ya que el giro de Argentina debilitaría el consenso contra el régimen bolivariano que orquesta la cancillería brasileña.

Por otra parte, Jair Bolsonaro acaba de cruzar agravios con Alberto Fernández. De más está decir que dar vuelta lo resuelto por Macri distanciaría seriamente a la Argentina del Departamento de Estado.

La realidad es que el Frente de Todos tiene uno de sus talones de Aquiles en la relación con los bolivarianos. Y el gobierno no deja de señalar cada tanto que el verdadero modelo K no es otra cosa que una imitación del que instrumento Hugo Chávez.

Beneficiario del silencio en una cuestión que no tiene muchos matices, el kirchnerismo trata de postergar el tema para cuando haya terminado la lucha electoral. Pero queda la duda de si podrá hacerlo.

Carlos Tórtora


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